Con más de cuatro décadas de trayectoria, el publicista peruano suma un nuevo reconocimiento a una carrera marcada por las ideas innovadoras, la búsqueda de la excelencia y una firme convicción en el poder transformador de la creatividad.
Todos estos años han convertido a Juan Carlos Gómez de la Torre en uno de los referentes de la creatividad peruana. Su ingreso al Salón de Honor del Talento Latino de El Ojo reconoce una trayectoria vinculada al desarrollo de ideas que marcaron la publicidad en el país y trascendieron sus fronteras.
A lo largo de su carrera, ha trabajado con marcas como BCP, Falabella y El Comercio, además de proyectos como Ponle Corazón, y destaca entre sus logros los 10 Gran Effie obtenidos en 20 años. Sin embargo, para él, este reconocimiento también invita a reflexionar sobre el presente y el futuro de la industria, especialmente en una época en la que considera que la publicidad ha perdido parte de su conexión con las personas.
Después de más de cuatro décadas en la industria, ¿qué significa para ti ingresar al Salón de Honor del Talento Latino de El Ojo?
Es la consecuencia natural de un trabajo consistente, de la búsqueda de la excelencia, de una apuesta por ideas innovadoras que refrescaron la manera de hacer publicidad en nuestro país y en iberoamerica.
¿Qué campañas, proyectos o decisiones de tu carrera sientes que tuvieron un impacto que trascendió el premio o el reconocimiento que recibieron?
Como autodidacta diseñé cuidadosamente cada paso en mi carrera y trabajé con los mejores: Tato, Gómez de la Torre, Manolo Echegaray, Omar Fiaño, Bob Coimbra, Luiz Duboc,Ana de Freitas, Antonio Gil, Emilio Martins, Joe De Deo, Hernán Ponce, Claudio Invernizzi, Michael Conrad, Miguel Angel Furones, Carlos Mouzo, Tor Myrhen, Per Pedersen, Pancho Cassis, Chacho Puebla,Marco Milesi, Angela Casassa, Ximena Castañeda, Alfonso Fernadez, Flavio Pantigoso, Fernando Saettone, Pepe Funegra Franz García, Tin Sanchez, Coyote,Charlie Tolmos, Emilio Diaz, Alexa Urbina, Romeo Vargas, Pilar Salinas, Charlie Moon… puedo llenar varias páginas para completar la lista. Si hablmos de campañas estan los 10 Gran Effies ganados en 20 años, eltrabajo para BCP, Falabella, El Comercio, Pónle Corazón, UPC, marcas con las que trabajé por más de 20 años.
Has sido protagonista de varias etapas de la internacionalización de la creatividad peruana. ¿Cómo ves hoy el lugar de Perú dentro de la creatividad iberoamericana?
Perú se ganó un lugar de respeto a nivel global por sus extraordinarios trabajos. Fuimos la mejor agencia del mundo de Leo Burnett en 2025. Circus este año ocupó el primer lugar de Latinoamerica en Cannes por encima de todas las agencias de Brasil, Argentina y agencias como GUT del mercado hispano de Estados Unidos.
¿Hay algo de la publicidad actual que te entusiasme especialmente y algo que te preocupe?
Me entristece mucho el haber olvidado la creatividad en la era digital. Se ha perdido la conexión con la gente. Ahora hay un doble estandar, trabajo funcional y pobre en el día a día, y creatividad de laboratorio para ganar premios en festivales como Cannes Lions. Hay muy pocos casos dignos de admiración.
Si pudieras sentarte con el Juan Carlos Gómez de 18 años, cuando hizo aquella primera campaña ¿Qué campañas, proyectos o decisiones de tu carrera sientes que tuvieron un impacto que trascendió el premio o el reconocimiento que recibieron?, ¿qué le dirías?
Yo creo que mi mayor logro es seguir siendo ese chico curioso que sigue creyendo en la belleza de pensar y en la dicha de crear.
He preparado una charla para El Ojo: “emergencia crea+iva”, me propongo ser un agitador creativo y aportar a las artes, a la vida, al país, al mundo. Creo en el poder transformador de la creatividad y estoy en mi mejor momento para refrescar y estimular con ideas impactantes a todos los que se atrevan a trabajar conmigo.
Hoy, Juan Carlos Gómez de la Torre se propone seguir movilizando a la industria desde las ideas. Con su charla «Emergencia crea+iva», preparada para El Ojo, busca estimular nuevas formas de pensar y reivindicar la creatividad como una fuerza capaz de transformar las artes, la vida y la sociedad.
El sigue siendo aquel joven curioso que comenzó en la publicidad creyendo en la belleza de pensar y en la dicha de crear. Una convicción que, después de más de cuatro décadas, continúa impulsándolo a imaginar lo que viene